Descubre qué son los hipopresivos, cómo funcionan y cuándo pueden ser útiles principalmente en posparto y menopausia, cuidando tu suelo pélvico y abdomen, sin mitos ni falsas promesas
Los ejercicios hipopresivos son una técnica postural y respiratoria cuyo objetivo es disminuir la presión intraabdominal y activar la musculatura profunda del core, especialmente el transverso del abdomen, el diafragma y el suelo pélvico.
Su base es la apnea espiratoria con apertura costal, lo que genera una sensación de “succión” abdominal involuntaria.
Aunque se han popularizado por promesas como “cerrar la diastasis” o “meter tripa”, la evidencia actual afirma que:
No son un tratamiento aislado de diastasis.
No sustituyen al ejercicio de fuerza.
Pueden ser una herramienta útil dentro de un plan global de recuperación.
En fisioterapia utilizamos los ejercicios hipopresivos especialmente para mejorar el control postural, la respiración y la activación del core profundo, pero siempre dentro de un programa completo y progresivo.
Antes de entrar en cómo hacerlos, es importante entender qué beneficios reales pueden aportar.
👉 Beneficios con evidencia
✅ Los ejercicios hipopresivos pueden:
Mejorar el control respiratorio y la movilidad costal.
Aumentar la conciencia del core profundo.
Ayudar en casos de incontinencia urinaria leve.
Favorecer la postura y la estabilidad lumbopélvica, disminuyendo el dolor lumbar.
Ser una herramienta inicial en posparto cuando aún no se toleran cargas más altas.
No son milagrosos, pero sí pueden ser un complemento eficaz cuando forman parte de un programa estructurado.
❌ Lo que no hacen:
No cierran una diástasis por sí solos.
No reducen grasa abdominal.
No son aptos para todas las mujeres (embarazo, hipertensión, mareos…).
No deben usarse como único método de entrenamiento.
Hacer hipopresivos en casa es posible siempre que entiendas los principios básicos y tengas una guía profesional inicial.
Son especialmente útiles para mujeres:
⚠️ Los ejercicios hipopresivos están contraindicados durante el embarazo

Los signos más frecuentes incluyen:
Abdomen abombado (“barriguita posparto”)
Dificultad para activar el abdomen profundo
Molestias en la zona lumbar
Pesadez abdominal
Inestabilidad al moverse o al levantar peso
Suelo pélvico débil o incontinencia
1️⃣ Preparación: respiración diafragmática
Inhala por la nariz.
Exhala por la boca largo y suave.
Siente cómo el abdomen se deshincha sin “meter tripa a la fuerza”.
2️⃣ Activación: Suelo pélvico y transverso abdominal
Tras haber soltado todo el aire después de la tercera exhalación, empezamos activando el suelo pélvico («cortar chorrito del pis») y continuamos con una activación de la musculatura profunda del abdomen («meter ombligo hacia dentro»)
3️⃣ Apnea espiratoria + apertura costal
Una vez tenemos la activación muscular, sin perderla, empieza la fase de apnea con una apertura costal. Esto lo mantendremos entre 5-10 segundos en función de la dificultad del hipopresivo.
👉 Durante el posparto, los hipopresivos pueden ser útiles para mejorar la gestión de presiones y la percepción del abdomen.
👉 Pero no corrigen la separación del recto abdominal por sí solos.
👉 La recuperación real depende de:
Activación adecuada del transverso
Buena respiración
Trabajo de fuerza progresivo
Gestión de cargas
Acompañamiento profesional
No son una moda ni una solución mágica, pero sí una herramienta eficaz principalmente en el posparto (para volver a trabajar tu musculatura profunda abdominal y de suelo pelvico) y en la menopausia (para prevenir/trabajar la incontinencia urinaria). La clave está en un abordaje guiado por fisioterapeutas especialistas.
Si quieres que evaluemos tu abdomen, tu suelo pélvico y tu respiración, ponte en contacto con nosotras para empezar con una primera valoración
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